
La mayoría de ofertas que se pierden en una licitación pública no se pierden por precio. Se pierden porque el proponente no cumplió un requisito habilitante o cometió un error de forma que no se puede subsanar. Estos son los siete que más vemos.
1. RUP vencido o sin firmeza
El RUP se renueva a más tardar el quinto día hábil de abril. Si se vence, cesan sus efectos. Y aunque se renueve a tiempo, la información nueva solo cuenta cuando queda en firme. Revise la guía de renovación del RUP.
2. Experiencia que no coincide con los códigos UNSPSC del pliego
Si el pliego pide experiencia en ciertos códigos y sus contratos están clasificados en otros, la entidad no los tendrá en cuenta. La clasificación se define al inscribir cada contrato en el RUP.
3. Indicadores financieros por debajo del mínimo
Liquidez, endeudamiento y cobertura de intereses se calculan con el cierre contable de diciembre. Si no alcanzan, la única salida en el corto plazo suele ser un consorcio o unión temporal.
4. Garantía de seriedad mal expedida
Un valor asegurado inferior, una vigencia más corta o un beneficiario mal escrito pueden costarle el proceso. Compare la póliza línea por línea con el pliego.
5. Documentos sin firma o del representante equivocado
La carta de presentación y los formatos deben firmarlos quien tiene la representación legal o un apoderado con poder suficiente.
6. No responder a tiempo los requerimientos
Después del informe de evaluación hay un plazo para subsanar. Si no responde a tiempo, la oferta queda rechazada aunque el documento existiera.
7. Dejar la carga en SECOP II para el último minuto
La plataforma puede estar lenta cerca del cierre. Presente con varias horas de margen y guarde el comprobante.
¿Tiene un proceso abierto? Pida un diagnóstico gratuito y revisamos su oferta antes del cierre.